03 Jun La industria de la bicicleta pide a Sánchez que cumpla con las ayudas prometidas
El sector de la bicicleta emplea a más de 25.000 personas en España, y solo en 2025, más de 1 millón de españoles compraron una bicicleta. Sin embargo, AMBE destaca que el sector ciclista “merece recibir la atención institucional correspondiente a su peso real en la economía del país”, y contribuir a desplegar todo su potencial económico y social.
La bicicleta eléctrica como motor de crecimiento
La asociación subraya el papel fundamental que desempeña la bicicleta eléctrica, que se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento y un instrumento decisivo para transformar la movilidad cotidiana así como el turismo y el ocio en España. En once años, la venta de bicicletas eléctricas se ha multiplicado por dieciséis, situándose como el vehículo eléctrico más vendido en España. Esta trayectoria, lejos de ser una tendencia pasajera, responde a una transformación estructural de la industria española, del mercado y de los hábitos de movilidad de los españoles.
Su uso permite ampliar el número de personas que pueden desplazarse de forma activa, facilita trayectos más largos y sustituye, en muchos casos, al coche en entornos urbanos y periurbanos. Sin embargo, su precio es una barrera de acceso para muchas familias, trabajadores y autónomos.
AMBE recuerda que la bicicleta eléctrica contribuye directamente a:
- Reducir emisiones y consumo energético.
- Fomentar la intermodalidad con transporte público.
- Impulsar la movilidad laboral sostenible.
- Dinamizar la industria nacional y la creación de empleo.
- Por todo ello, la entidad considera imprescindible que las ayudas comprometidas contemplen específicamente incentivos a la compra de bicicletas eléctricas y al desarrollo de la infraestructura necesaria para su impulso.
- Ayudas anunciadas, pero no ejecutadas
El sector lamenta que varias de las líneas de apoyo anunciadas por el Gobierno —entre ellas, las ayudas a la compra de bicicletas eléctricas para particulares y empresas, anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente— no se han puesto en marcha. Este retraso en la puesta en marcha de las ayudas dificulta la planificación de empresas, comercios y distribuidores, y frena la adopción masiva de soluciones de movilidad más sostenibles y la creación de empleo.
“La bicicleta no puede seguir siendo un recurso mencionado únicamente en discursos institucionales. Debe convertirse en una política pública estable, planificada y con presupuesto real”, advierten desde AMBE.
España debe alinearse con la estrategia europea
Mientras tanto, la Comisión Europea, a través del programa AccelerateEU, ha solicitado a los Estados miembros la puesta en marcha de ayudas directas a la compra, sistemas de bicicleta compartida, beneficios fiscales y medidas de apoyo a la industria ciclista como respuesta estratégica a la crisis energética.
AMBE alerta de que España no puede permitirse quedar rezagada cuando Europa apuesta decididamente por la bicicleta y su sector como herramientas para fomentar la movilidad, salud pública y competitividad económica.
Una oportunidad que no puede perderse
La patronal de la bicicleta insiste en que España cuenta con una demanda creciente, empresas consolidadas y un potencial de movilidad urbana, rural, ocio y turismo que continúa expandiéndose. Sin embargo, esta transición solo será posible con un marco de apoyo estable y coherente.
“Con motivo del Día Mundial de la Bicicleta, que se celebra hoy 3 de junio en todo el mundo bajo el amparo de la ONU, queremos recordar que la bicicleta es parte de la solución —económica, energética, sanitaria y social—. Pero necesita un impulso político claro que se prometió y que aún no ha llegado”, concluye AMBE.