Innovación, datos y colaboración público-privada para acelerar la movilidad en bicicleta

AMBE y la Red de Ciudades y Territorios por la Bicicleta organizaron, con el apoyo de la Escuela de Movilidad Sostenible, una nueva jornada para acercar las propuestas de las empresas a las administraciones públicas. En este webinar, Eco-Counter, EIT Urban Mobility, Zicla y Los Aparatos analizaron cómo la innovación tecnológica y el uso de datos pueden ayudar a las administraciones públicas a planificar, justificar y mejorar sus políticas de apuesta por la bicicleta. 

El tema central se centró en la innovación tecnológica aplicada a la bicicleta, con especial atención a la recogida, análisis y uso de datos como herramienta clave para las administraciones públicas. La sesión contó con la participación de la empresa Aliada de AMBE, Zicla, y con otras como  Eco-Counter, EIT Urban Mobility y Los Aparatos, que compartieron distintas soluciones y experiencias vinculadas al conteo de bicicletas, la monitorización de infraestructuras, los pilotos de innovación y la toma de decisiones basada en evidencia.

Durante la apertura, desde AMBE se destacó la importancia de seguir generando espacios de colaboración entre empresas, instituciones y entidades públicas. El objetivo de estas sesiones es facilitar que las ciudades conozcan de primera mano propuestas de valor que puedan contribuir al desarrollo de políticas ciclistas más eficaces, medibles y adaptadas a las necesidades reales de la ciudadanía.

Tecnología integrada en la infraestructura ciclista

Por parte de Zicla, Clara Campos y Joaquín Neguembor presentaron una solución de conteo integrada en separadores de carril bici. El dispositivo incorpora radar, conectividad 4G y baterías reutilizadas procedentes de bicicletas eléctricas, lo que permite recopilar datos desde el primer día de implantación sin necesidad de obra compleja ni conexión eléctrica.

Entre los casos compartidos, destacaron proyectos en Gavà, en la N-150 y en Washington D. C. En este último caso, los datos de uso del carril bici fueron clave para demostrar su utilidad ante un intento de revertir la infraestructura. Según se explicó durante la sesión, disponer de datos objetivos permitió defender la permanencia del carril y evidenciar su crecimiento de uso.

Este ejemplo sirvió para reforzar una de las conclusiones del webinar: los datos pueden ser una herramienta decisiva para proteger y consolidar políticas ciclistas, especialmente en contextos donde la bicicleta sigue siendo objeto de debate público.

Datos fiables para defender y mejorar la movilidad ciclista

Uno de los principales mensajes compartidos por los ponentes fue que los datos son esenciales para planificar, justificar y consolidar las inversiones en bicicleta. Enric Roca, de Eco-Counter, explicó la trayectoria de la compañía en sistemas de conteo desde 2004, con soluciones aplicadas a carriles bici, vías verdes, espacios naturales y entornos urbanos mixtos.

Más allá de la tecnología concreta —cámaras, bucles magnéticos, radares o sensores piroeléctricos—, Eco-Counter puso el foco en la importancia de ofrecer datos fiables, comparables y tratados adecuadamente. Roca subrayó que los datos permiten tomar decisiones fundamentadas, demostrar el retorno de la inversión pública y reforzar la transparencia hacia la ciudadanía.

Esta idea fue compartida por el resto de participantes: los datos no solo sirven para medir cuántas personas utilizan una infraestructura, sino también para defender la continuidad de proyectos ciclistas frente a posibles retrocesos políticos o críticas basadas en percepciones.

Los Aparatos: sensores inteligentes para entender cómo se pedalea la ciudad

María Vola, CEO de Los Aparatos, presentó una propuesta centrada en convertir la bicicleta en una herramienta activa de generación de datos para las ciudades. Durante su intervención, Vola explicó que este tipo de tecnología puede ayudar a las administraciones a identificar barreras, puntos de espera prolongada, baches, maniobras bruscas, cuellos de botella y rutas óptimas, aportando información útil para mejorar la seguridad y la calidad de la red ciclista. La clave, según trasladó, está en combinar tecnología, datos y colaboración con las ciudades para detectar dónde se producen los problemas y cómo pueden resolverse.

La representante de Los Aparatos también puso el foco en la importancia de la privacidad y la seguridad de los datos. La información recogida se analiza de forma agregada y anónima, sin vincularse a la persona usuaria, con el objetivo de ofrecer a las ciudades indicadores útiles para planificar mejores infraestructuras ciclistas.

Su intervención reforzó una de las ideas centrales del webinar: la innovación tecnológica no debe entenderse como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para hacer que la bicicleta sea una opción de movilidad más segura, cómoda y accesible. En este sentido, Los Aparatos defendió el valor de los datos recogidos directamente desde la experiencia ciclista para avanzar hacia políticas públicas más precisas y conectadas con las necesidades reales de quienes se desplazan en bicicleta.

Pilotos, innovación y colaboración público-privada

Martí Massot, director del Innovation Hub South de EIT Urban Mobility, presentó el papel de esta entidad europea en la aceleración de soluciones de movilidad sostenible a través de la colaboración público-privada. EIT Urban Mobility trabaja con ciudades, empresas y startups para desarrollar pilotos, compartir aprendizajes entre administraciones y escalar soluciones que puedan generar impacto real.

Durante su intervención, Massot destacó programas como Strategic Innovation Call y RAPTOR, orientados a financiar y acompañar proyectos de innovación urbana. También presentó ejemplos vinculados a la bicicleta, como soluciones de auditoría de infraestructura ciclista mediante imágenes geolocalizadas tomadas desde bicicletas, capaces de analizar el estado de la red y aportar información útil para mejorar la seguridad y la planificación.

Uno de los aprendizajes centrales fue la necesidad de evitar los llamados “cementerios de pilotos”: proyectos que se prueban, pero no llegan a consolidarse. Para ello, los ponentes coincidieron en que cualquier piloto debe diseñarse desde el inicio con objetivos claros, indicadores medibles y una estrategia de continuidad.

Del dato cuantitativo a la experiencia de usuario

La mesa redonda también abordó la importancia de combinar datos cuantitativos y cualitativos. No basta con conocer el número de bicicletas que circulan por un punto concreto; también es necesario entender cómo se usa la red, qué percepción tiene la ciudadanía, qué barreras existen y cómo evoluciona la experiencia de las personas usuarias.

En este sentido, se habló de indicadores como el volumen de paso, la evolución temporal, los perfiles horarios, el impacto en el reparto modal, la satisfacción ciudadana y la siniestralidad. También se subrayó la necesidad de contextualizar los datos: un aumento de accidentes, por ejemplo, debe analizarse en relación con el incremento del uso de la bicicleta y no de forma aislada.

Asimismo, desde la Red de Ciudades por la Bicicleta se compartió la experiencia del Observatorio de la Bicicleta, que recoge información periódica de los municipios sobre infraestructuras y políticas ciclistas. Se apuntó que muchas ciudades, especialmente medianas y pequeñas, encuentran dificultades para recopilar y gestionar datos, por lo que resulta necesario avanzar hacia herramientas más accesibles, automatizadas y adaptadas a su realidad.

La sesión concluyó con una reflexión común: la tecnología debe estar al servicio de mejores políticas públicas. Los datos son fundamentales, pero deben ser comprensibles, accionables y útiles para las administraciones, las empresas y la ciudadanía.