Cicloturismo en España: un motor económico y social

La Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) y la Red de Ciudades y Territorios por la Bicicleta (RedBici) han celebrado su tercer encuentro técnico del año, centrado en el cicloturismo como motor económico y social. Durante la sesión, moderada por Jesús Freire (AMBE) y Silvia Casorran (RedBici), se puso de relieve que, aunque el cicloturismo en España ya es una historia de éxito, el futuro pasa por una mayor colaboración público-privada y la mejora de la experiencia del usuario.

La jornada comenzó con la presentación de Sheila Ferrer, responsable de la Oficina de la Bicicleta del Ministerio de Transportes, quien mostró el visor Spain by Bike. Esta herramienta unifica más de 11.500 kilómetros de rutas que antes se encontraban dispersas en múltiples portales. Ferrer destacó que el portal permite descargar tracks en GPX y visualizar servicios básicos como fuentes o centros sanitarios, con el objetivo de «situar a España como destino cicloturista de referencia».

Infraestructuras consolidadas

Arantxa Hernández, gerente de Vías Verdes en la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, aportó datos de impacto: 143 itinerarios que suman más de 3.600 kilómetros y que en 2025 alcanzaron los 5 millones de usos anuales. Hernández subrayó que estas rutas son un «motor importante» tanto para el turismo como para la salud de la población local, aunque reclamó mayor atención al mantenimiento y la conectividad entre trazados.

Por su parte, Alex Voces, coordinador de EuroVelo en España , detalló el avance de las rutas transnacionales y la futura EuroVelo 16 (Ruta Ibérica). Voces enfatizó que los estándares europeos (ECS) buscan que las rutas sean «accesibles a todo el mundo», incluyendo familias y personas mayores, garantizando conexiones seguras y servicios de calidad cada pocos kilómetros.

El papel del sector privado

Desde la perspectiva de los servicios, Pilar Puebla, de Bikefriendly, explicó cómo la empresa ha evolucionado desde un sello de calidad para hoteles hasta la certificación de ‘Territorios Bikefriendly’. Puebla advirtió que no basta con diseñar rutas: «Una cosa es diseñar rutas y otra es garantizar que hay un plan de actuación y mantenimiento», destacando la importancia de formar a los técnicos locales para entender las necesidades de los distintos perfiles de ciclistas.

Chus Blázquez, director de Rutas Pangea, aportó una visión crítica y optimista basada en 30 años de experiencia. Para Blázquez, el éxito actual es indudable, pero recordó que «el cicloturismo no va de crear rutas, sino de crear experiencias que merezcan la pena». Instó a las administraciones a cuidar a las empresas locales, que son «la base para que el cicloturismo funcione» al resolver los problemas de logística del viajero.

El gran avance de la intermodalidad

Adrián Fernández, director de sostenibilidad de Renfe, ha querido también mostrar la perspectiva de este sector y reconoció que la compañía ha pasado de ser criticada por su rigidez a implementar medidas valientes para facilitar el binomio tren-bicicleta. Fernández anunció como «primicia» que los nuevos trenes de alta velocidad ya incorporan espacio dedicado para bicicletas por normativa europea y compromiso propio. Además, destacó la eliminación de suplementos en media distancia y la mejora de los filtros de búsqueda en su web para viajeros con bici.

El encuentro cerró con una mesa redonda donde Silvia Casorran agradeció la presentación del visor de rutas como una «primicia» necesaria para competir con otros países europeos. Jesús Freire concluyó reforzando el mensaje de que el ocio y el deporte son los motores que siguen tirando de la industria de la bicicleta, y que encuentros como este son vitales para que la Administración y el sector privado caminen de la mano hacia una estrategia nacional de turismo en bicicleta sólida y unificada.