Carriles bici en alza: la infraestructura más popular

En un mundo donde la sostenibilidad, la salud y la eficiencia son cada vez más prioritarias, el resurgimiento de la bicicleta como medio de transporte urbano y rural está marcando un cambio significativo en la forma en que los ciudadanos se mueven. A través de los datos recientes proporcionados por el BACC (Bicicleta Club de Catalunya) y A Contramano (Asamblea Ciclista de Sevilla) en sendos estudios, podemos observar una evolución positiva en el uso de los carriles bici en estas ciudades. Los números demuestran cómo esta infraestructura está ganando popularidad y es clave para el impulso de una movilidad sostenible, saludable y segura.

Una tendencia en auge

En la urbe catalana de Barcelona, el informe ‘Radiografía Ciclista de Barcelona 2023’, elaborado por el Bicicleta Club de Catalunya-BACC brinda un análisis detallado del crecimiento del uso de la bicicleta como medio de transporte. Los datos revelan una tendencia ascendente en el número de usuarios de carriles bici, indicando un cambio positivo en los hábitos de movilidad urbana. Este aumento en la utilización de la bicicleta no solo alivia la congestión del tráfico, sino que también contribuye a la mejora de la calidad del aire y al bienestar físico de los ciudadanos.

Además, nos muestra un dato significativo en cuanto a las tendencias en hábitos de los ciudadanos.  El 60,93 % de la movilidad en los carriles bici es eléctrica, y este reparto ha aumentado desde la edición anterior de este estudio. Las personas usuarias prefieren las versiones de bicicleta eléctrica (33,47%) antes que el patinete eléctrico. (27,46%). Aun así, el vehículo (agrupado) más utilizado en los carriles bici es la bicicleta mecánica (39,06%).

Otro de los datos más representativos de este estudio es el incremento de la brecha de género respecto a años anteriores en todos los tramos del día y para todos los vehículos que usan los carriles bici. Por ejemplo, en términos generales el porcentaje de personas que usan los carriles bici en Barcelona con género mujer es del 32,6 %, siendo esta brecha menor en los desplazamientos matutinos (35,9 %). Es decir, de cada 10 personas que usan los carriles bici de Barcelona sólo 3,2 son mujeres.

Sevilla, un claro ejemplo

Por otro lado, en la soleada ciudad de Sevilla, el carril bici ha cerrado el año 2023 con un récord impresionante de 25 millones de viajes registrados. Esta cifra asombrosa destaca el éxito y la aceptación generalizada del carril bici entre residentes y visitantes por igual. Con una infraestructura ciclista en expansión y medidas para aumentar la seguridad de los ciclistas en las vías públicas, Sevilla se posiciona como un ejemplo destacado de cómo las ciudades pueden promover la movilidad sostenible.

La Asamblea de ciclistas A Contramano ha presentado un estudio en el confirman estos datos y otros muy interesantes también como que las bicicletas siguen siendo el vehículo predominante en los carriles-bici, recuperando los niveles de uso pre-pandemia con aproximadamente 70.000 desplazamientos diarios, que constituyen aproximadamente el 63 por ciento de los desplazamientos totales.

Beneficios económicos y ambientales

Además del aspecto medioambiental y de salud, el uso de los carriles bici también presenta ventajas económicas significativas. En comparación con los costos asociados con el uso de automóviles o transporte público, la bicicleta es una alternativa considerablemente más económica para los ciudadanos. La ausencia de gastos en combustible y estacionamiento, combinada con la inversión inicial en una bicicleta que es mucho menor que la compra de un vehículo motorizado, convierte a la bicicleta en una opción financiera atractiva y sostenible.

De esta manera, los municipios que apuestan por la bicicleta ofrecen una opción de movilidad a sus ciudadanos que mejora la calidad de vida, acerca a las ciudades a los objetivos de calidad del aire y resulta en ciudades y pueblos más atractivos para residentes y visitantes.

El papel de las Políticas Urbanas

Es importante destacar que el crecimiento en el uso de los carriles bici no es sólo el resultado de una mayor conciencia individual, sino también de políticas urbanas que fomentan la movilidad sostenible. La expansión y mejora de la red de carriles bici, junto con medidas para aumentar la seguridad de los ciclistas (reducción de la velocidad, aparcamientos seguros, prioridad en determinadas vías, etc.), son cruciales para garantizar un entorno propicio para el uso de la bicicleta como medio de transporte.

En resumen, los datos recopilados en Barcelona y Sevilla reflejan una evolución positiva en el uso de los carriles bici en las ciudades. Este aumento en la popularidad de la bicicleta como medio de transporte demuestra el progreso hacia una movilidad urbana más sostenible y equitativa. En AMBE celebramos este impulso ciclista y continuaremos abogando por políticas y medidas que promuevan la movilidad ciclista y sus numerosos beneficios para los pueblos y ciudades de nuestro país.