09 Jun Barcelona da un paso atrás en movilidad sostenible al eliminar las bicicletas compartidas
Las empresas de bicicletas compartidas que operan en Barcelona advierten que la decisión del alcalde Jaume Collboni de eliminar las licencias de bicicleta compartida el próximo año reducirá de forma irreversible la oferta de movilidad sostenible de la ciudad.
Una decisión que perjudicaría a miles de usuarios y frenaría la movilidad ciclista
Mientras el Ayuntamiento sostiene que solo el 10 % de los usuarios del servicio son residentes los datos de los operadores muestran una realidad muy diferente: el 40% de los usuarios son locales, viviendo en la área y usando el servicio de manera habitual.
Cada día se producen miles de desplazamientos en bicicleta compartida en Barcelona, dando respuesta a una demanda diversa que ningún otro servicio de transporte urbano está diseñado para absorber en su totalidad. Las grandes capitales europeas —París, Londres, Oslo, Berlín— han apostado precisamente por esta diversidad de oferta, reconociendo que una movilidad urbana verdaderamente sostenible requiere soluciones para perfiles de usuario muy distintos. Barcelona, con esta decisión, tomaría el camino contrario.
Eliminar las bicicletas compartidas sin base fija supondría una reducción significativa de la oferta disponible para los ciudadanos, limitando el acceso a un medio de transporte sostenible cuya demanda continúa creciendo año tras año.
Además, esta medida resulta difícilmente compatible con los objetivos de descarbonización y promoción de la movilidad sostenible que Barcelona ha defendido durante los últimos años. Los principales perjudicados serían los propios barceloneses, que dispondrían de menos alternativas para desplazarse de forma eficiente y sostenible.
Innovación y tecnología al servicio del espacio público
Desde la puesta en marcha del servicio, los operadores han invertido de forma continua en tecnología y recursos destinados a garantizar una integración responsable de las bicicletas compartidas en el espacio público.
En noviembre de 2025, los siete operadores lanzaron una patrulla conjunta para mejorar el orden y la limpieza del espacio público barcelonés.
Este equipo especializado actúa diariamente en las zonas de mayor demanda, como Plaza Cataluña, Ciutat Vella y otros puntos estratégicos de la ciudad, recolocando bicicletas cuando es necesario y garantizando una gestión activa del espacio público.
Además, los operadores cuentan con numerosas herramientas tecnológicas para asegurar un estacionamiento correcto:
● Las bicicletas solo pueden estacionarse en zonas habilitadas y acordadas con el Ayuntamiento.
● Todos los vehículos disponen de tecnología de geolocalización y geofencing que permite verificar su ubicación en tiempo real.
● Los usuarios no pueden finalizar un viaje si la bicicleta no se encuentra correctamente estacionada.
● Los usuarios que incumplen las normas pueden estar sujetos a penalizaciones e incluso se les puede bloquear su acceso a la plataforma en caso de reincidencia.
● Los operadores utilizan herramientas de análisis de datos que permiten prever la saturación de las zonas de aparcamiento y reequilibrar las flotas de bicicletas para garantizar la disponibilidad del servicio.
Los problemas de estacionamiento representan una proporción mínima del servicio
Lejos de la percepción que a menudo se transmite, los casos de estacionamiento indebido representan una parte extremadamente reducida de las 3.500 bicicletas actualmente en circulación en Barcelona.
De hecho, las multas de estacionamiento impuestas a los operadores representan actualmente menos del 0,07% sobre el total de viajes realizados, reflejando los importantes avances logrados en materia de ordenación y gestión del servicio.
Los operadores reiteran su disposición a colaborar con el Ayuntamiento para seguir mejorando el servicio y responder a las necesidades de la ciudad, sin privar a los ciudadanos de Barcelona de una solución de movilidad sostenible, accesible y ampliamente utilizada.