27 May AMBE valora el impulso a la bicicleta en el Plan Social para el Clima pero pide reforzar las medidas fiscales
AMBE ha estado presente en la presentación del Plan Social para el Clima, celebrada este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, la Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, y la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez. Freire ha valorado positivamente la incorporación de la movilidad activa en este nuevo instrumento estratégico europeo, aunque subraya la necesidad de introducir mejoras sustanciales durante el proceso de alegaciones para maximizar su impacto en el impulso de la bicicleta como medio de transporte cotidiano.
El Plan Social para el Clima (PSpC) es un instrumento de alcance europeo que movilizará más de 9.099 millones de euros entre 2026 y 2032, cofinanciados por el Fondo Social para el Clima de la Unión Europea. Su objetivo es proteger a los colectivos más vulnerables ante la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y acelerar la transición hacia modelos de movilidad y energía más sostenibles y accesibles.
Un impulso relevante a la movilidad activa
Uno de los elementos más destacados del texto es la incorporación de una partida específica para movilidad activa, con una dotación total de 370,5 millones de euros. Esta inversión se estructura en dos grandes líneas:
- 357 millones de euros destinados a la construcción de infraestructuras ciclistas seguras, con redes conectadas tanto en entornos urbanos como periurbanos, especialmente en áreas vulnerables.
- 9,7 millones de euros para la implantación de sistemas públicos de bicicleta.
- 3,8 millones de euros para sistemas de alquiler de larga duración.
- Intermodalidad (26,2 millones): adaptación de infraestructuras mediante 263 proyectos de aparcamientos seguros de bicicletas y vehículos de movilidad personal en estaciones, apeaderos y paradas, así como mejoras de accesibilidad en estaciones ferroviarias o la adaptación de 108 unidades ferroviarias para permitir subir bicicletas sin plegar.
El objetivo de estas medidas es reducir las barreras de seguridad que actualmente limitan el uso cotidiano de la bicicleta y favorecer un cambio modal real hacia la movilidad activa.
Según datos incluidos en el propio plan, el 58,1 % de la población española dispone de bicicleta, especialmente en municipios de menor tamaño, sin embargo solo el 3,2 % la utiliza a diario para desplazarse al trabajo o a centros de estudio. El Gobierno plantea que las inversiones previstas contribuyan a triplicar el potencial de uso de la bicicleta como medio de transporte habitual, reduciendo esta brecha entre disponibilidad y uso.
En este sentido, desde AMBE se considera que el reconocimiento de la bicicleta dentro de un plan de esta magnitud supone un avance significativo en la integración de la movilidad activa en las políticas climáticas europeas aplicadas en España.
AMBE valora el avance pero reclama mayor ambición en la fase de alegaciones
AMBE ha destacado que esta es la primera vez que una partida de esta envergadura se destina a la movilidad activa en un plan europeo aplicado en España, lo que supone un hito relevante para el sector de la bicicleta y la movilidad sostenible. No obstante, considera que el texto actual deja fuera medidas clave que serán propuestas durante el periodo de alegaciones con el objetivo de reforzar la eficacia del plan.
Entre las principales propuestas de AMBE para mejorar el Plan en el periodo de alegaciones se encuentran:
- La inclusión de ayudas directas a la compra de bicicletas eléctricas, una medida ya presente en distintos programas europeos y que facilitaría el acceso a este tipo de vehículos a amplios sectores de la población.
- El desarrollo de incentivos fiscales a la movilidad ciclista, incluyendo el bike leasing corporativo y la bicicleta de empresa, herramientas que permitirían extender el uso de la bicicleta al entorno laboral y empresarial.
- La incorporación de las cargo bikes eléctricas dentro del paquete de ayudas destinado a vehículos ligeros para autónomos y microempresas vulnerables, ampliando así las opciones de transporte sostenible en el ámbito logístico y profesional.
- Y, por último, una mayor concreción en las medidas de intermodalidad, especialmente en lo relativo a estaciones ferroviarias, donde AMBE reclama la implantación de aparcamientos seguros para bicicletas y soluciones que faciliten la combinación de modos de transporte.
Para AMBE, el Plan Social para el Clima supone una oportunidad estratégica para consolidar la bicicleta como pieza clave de la transición ecológica, no solo en grandes ciudades, sino también en municipios pequeños y entornos periurbanos donde el potencial de crecimiento es especialmente elevado.
“Se trata de un paso importante en el reconocimiento de la bicicleta dentro de las políticas climáticas y sociales europeas, pero también de una oportunidad para ser más ambiciosos y convertirla en una verdadera alternativa de transporte accesible para toda la población”, señala Freire.
Consulta pública
El proyecto del Plan Social para el Clima se encuentra actualmente en fase de audiencia e información pública, un periodo abierto hasta el martes 30 de junio. Como nuevo paso clave dentro del proceso de participación, el documento se somete a consulta con el objetivo de recabar alegaciones, aportaciones y propuestas por parte de administraciones públicas, sociedad civil, tercer sector y el conjunto de la ciudadanía, que permitan enriquecer esta propuesta antes de su versión final y su posterior remisión a la Comisión Europea.
Desde la AMBE se aportará toda la información necesaria para seguir defendiendo los intereses del conjunto de empresas del sector y de los usuarios de la bicicleta. Asimismo, anima a todas las empresas y entidades implicadas a sumarse y participar activamente en este espacio de diálogo, clave para seguir avanzando en el desarrollo y la consolidación de la movilidad en bicicleta en España.
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