07 Jun El valor de los datos en la Grand Départ del Tour en Barcelona
Cuando pensamos en el Tour de Francia solemos imaginar ataques en la montaña, llegadas al sprint o grandes gestas deportivas. Sin embargo, mucho antes de que se dé la salida, ya existe un ganador silencioso: los datos.
Este año en apenas unos días, arrancará desde Cataluña con el denominado “Grand Départ Barcelona 2026”, una salida histórica desde España, que incluirá tres etapas en territorio catalán. La primera será una contrarreloj por equipos de 19,7 kilómetros en Barcelona, seguida por una etapa de 178 kilómetros entre Tarragona y Barcelona, antes de que el pelotón abandone España camino de Francia.
Para los equipos, estos datos son mucho más que simples números. Conocer que el recorrido total superará los 3.300 kilómetros, que la carrera contará con cinco finales en alto y apenas 26 kilómetros de contrarreloj individual permite definir estrategias, seleccionar los corredores y diseñar la preparación de los meses previos.
Medido al milímetro
Cada detalle está medido. Los datos determinan la planificación de entrenamientos, la nutrición, los periodos de recuperación, la gestión del esfuerzo e incluso la influencia del viento o la meteorología. Los equipos analizan miles de registros sobre potencia, frecuencia cardíaca, consumo energético o rendimiento en diferentes terrenos. En el ciclismo moderno, los datos son el primer kilómetro del Tour.
Y si los equipos utilizan los datos para decidir cómo ganar el Tour, las ciudades los utilizan para decidir por qué merece la pena acogerlo.
Barcelona invertirá cerca de 9,7 millones de euros para organizar el Grand Départ 2026, una cifra que puede parecer elevada hasta que se analiza el precedente más reciente. La salida del Tour desde el País Vasco en 2023 generó 103,9 millones de euros de impacto económico, 58 millones de aportación al PIB y un retorno de 8,5 euros por cada euro invertido.
Además, la prueba se retransmite en 190 países y moviliza a cientos de miles de espectadores. Solo en Tarragona se estima una asistencia cercana a las 300.000 personas y un impacto económico de 34 millones de euros diarios. Son precisamente estos datos los que explican por qué el Tour elige Cataluña y por qué Cataluña apuesta por el Tour.
Y para el sector de la bicicleta en España, esta noticia también es motivo de celebración. La salida del Tour desde Cataluña supone situar la bicicleta en el centro de la atención mediática mundial durante varios días, generando visibilidad para nuestro país como destino ciclista y reforzando el vínculo entre territorio, turismo y ciclismo. Aunque el impacto directo sobre las ventas es difícil de medir a corto plazo, la experiencia demuestra que los grandes eventos ayudan a fortalecer la cultura ciclista, aumentar el interés por la práctica deportiva y proyectar una imagen positiva de la bicicleta ante millones de personas. Una vez más, los datos nos muestran que el valor de un evento como el Tour va mucho más allá de la competición.
En definitiva, todo está medido para que el evento funcione y resulte rentable para todos los actores implicados. Los datos ayudan a los equipos a buscar la victoria y permiten a ciudades y territorios justificar inversiones, medir impactos y maximizar oportunidades y contribuyen a que el sector de la bicicleta comprenda mejor el valor que generan este tipo de eventos para la promoción del ciclismo y el desarrollo de su ecosistema.
Sin embargo, existe una variable que ningún algoritmo puede garantizar: quién ganará el Tour de Francia. Los datos permiten calcular probabilidades, anticipar escenarios y reducir incertidumbres, pero el deporte sigue conservando algo maravilloso: las probabilidades no son certezas.
Y por eso tendremos que esperar al último metro de París para conocer al ganador.